Si estás leyendo esto, es probable que hayas pasado por la montaña rusa de los tratamientos hormonales. En mi caso, el viaje incluyó cinco años ininterrumpidos de progestágenos: primero con Slinda (Drospirenona) y después con la terapia más potente de Primolut-Nor (Acetato de Noretisterona) para manejar la endometriosis. Y sí, el tratamiento hizo su trabajo, pero me dejó un recuerdo no deseado: un aumento de peso que se niega a desaparecer.
Como dietista, conozco las reglas del déficit calórico y el ejercicio, pero cuando mi propio cuerpo se resistía después de tres meses sin medicación, supe que no era un tema de voluntad o desconocimiento. Era un tema de metabolismo reajustado.
Quiero compartir contigo, desde mi doble perspectiva de paciente y profesional, por qué este peso es tan persistente, enfocándonos en la ciencia y la resistencia a la insulina inducida por hormonas sintéticas. Tu frustación es válida, pero hay soluciones estratégicas para la pérdida de peso tras el tratamiento con progestágenos.

1. El Problema Persistente: Cinco Años de Adaptación Metabólica
La buena noticia es que, si has dejado el tratamiento hace meses, las hormonas sintéticas están completamente fuera de tu sistema. La noretisterona, por ejemplo, tiene una vida media muy corta. La mala noticia es que a dificultad para bajar de peso después de un tratamiento prolongado con progestágenos no es por el fármaco en si, sino por la adaptación metabólica que el uso prolongado ha generado.
El Impacto de la Noretisterona. Resistencia a la Insulina
El Acetato de Noretisterona es el principal sospechoso detrás de la persistencia del peso ganado por progestágenos. La literatura científica ha señalado que los progestágenos potentes, especialmente usados en monoterapia (sin el efecto contrapuesto del estrógeno), pueden reducir la sensibilidad de nuestro cuerpo a la insulina. ¿Qué significa esto?:
- Ineficiencia Celular. Las células se vuelven «sordas» a la insulina, obligando al páncreas a producir cada vez más.
- Modo Almacenamiento. Niveles altos y constantes de insulina le indican a tu cuerpo que almacene grasa, inhibiendo la quema.
Este ciclo no se detiene sólo porque dejes la pastilla; tu metabolismo ha cambiado su «set-point de peso hormonal» y lucha por mantener el peso que ha alcanzado durante esos años. Por esta razón, la dificultad para adelgazar es persistente.
Alteración en la Regulación del Apetito
Además, la fluctuación hormonal puede haber desajustado tu diálogo interno de hambre y saciedad (leptina y grelina). Si notaste que tu saciedad cambió durante el tratamiento, es posible que los patrones de ingesta creados por esa señal distorsionada (comer más veces o porciones más grandes) persistan por costumbre, incluso sin el estímulo hormonal inicial.
3. Pilares Estratégicos para Reajustar tu Metabolismo
Nuestro objetivo ahora es enviar nuevas instrucciones claras y coherentes a nuestro sistema hormonal: aumentar la sensibilidad a la insulina y reajustar el «set-point» de peso para lograr la pérdida de peso tras el tratamiento.
1. Enfoque Nutricional: Dieta de Sensibilización.
Un simple déficit calórico nobasta; necesitamos un déficit inteligente que ataque la resistencia a la insulina port-progestágenos.
- El poder de la Fibra Soluble. Prioriza el consumo de fibra soluble (alcachofas, espárragos, brócoli…) Esta fibra forma un gel en el intestino que ralentiza la absorción de glucosa, reduciendo los picos de insulina post-comida.
- Distribución Inteligente de Carbohidratos. Limita los carbohidratos refinados. Concentra la ingesta de carbohidratos complejos (patata, boniato, etc…) en la primera mitad del día o, idealmente, inmediatamente después de tu sesión de entrenamiento de fuerza. Esto asegura que se dirijan al músculo y no al almacén de grasa.
- Grasas Antiinflamatorias. Asegúrate de incluir grasas saludables como el Aceite de Oliva Virgen Extra y Omega 3 (pescado azul, semillas de chía o lino). La inflamación crónica está ligada a la resistencia a la insulina.
2. Entrenamiento de Fuerza. El Mejor Medicamento
Si tu metabolismo está lento, el músculo es la solución más potente para adelgazar después de los tratamientos con progestágenos.
- Aumenta tu TMB. El tejido muscular es metabólicamente activo. Aumentar tu masa muscular es la forma más efectiva de compensar cualquier disminución en la Tasa Metabólica Basal (TMB) residual del tratamiento hormonal.
- «Secuestrador» de Glucosa. Lo más importante es que el músculo en crecimiento se comporta como un «sumidero» de glucosa: capta activamente el azúcar de la sangre sin la necesidad de insulina. Esto mejora tu sensibilidad de forma directa y rápida. Incorpora al menos tres sesiones semanales de levantamiento de pesas con progresión de carga.
3. Factor Estilo de Vida y Control Clínico
- El Sueño es Anti-Insulina. Una sola noche de mal sueño puede afectar negativamente la sensibilidad a la insulina al día siguiente. Prioriza 7-9 horas de sueño reparador.
- Apoyo clínico. Solicita a tu médico un control de glucemia en ayunas y HbA1c. Esto puede confirmar tu estado metabólico y ayudar a personalizar tu estrategia dietética si hay signos claros de resistencia a la insulina.
Conclusión
Si te sientes frustrada por no ver resultados, quiero decirte: NO estás fallando. Tu cuerpo simplemente está respondiendo a años de instrucciones hormonales muy específicas.
El camino para revertir el eso inducido por hormonas es diferente. No se trata de una dieta relámpago, sino de una re-educación metabólica que toma tiempo. Tienes que convencer a tu cuerpo, a nivel celular, de que el peligro de almacenamiento ha pasado.
Comprométete con un enfoque persistente en estos pilares: nutrición anti-resistencia, descanso y entrenamiento de fuerza. Tómate este proceso como una estrategia a medio plazo ( de seis a doce meses) y no como una carrera. Al comprender la ciencia detrás de la noretisterona y la resistencia a la insulina, tienes las herramientas necesarias para reajustar tu metabolismo y recuperar tu punto de equilibrio. ¡Vamos a darle a nuestro cuerpo las nuevas instrucciones que necesita!
¿Te sientes abrumada al intentar implementar estas estrategias por tu cuenta? No te preocupes, yo te ayudo! Juntas podemos diseñar la hoja de ruta estratégica para que finalmente logres la pérdida de peso que buscas.
